La globalización de la información y la tecnología, entre otros factores, permitieron la estandarización de muchas actividades conjuntas entre diversos países.

Argentina adhirió a las recomendaciones internacionales y fue el primer país de Latinoamérica y Europa en contar con una norma para ensayos clínicos farmacológicos cuando en 1997 la agencia regulatoria de Argentina (ANMAT) puso en vigencia la Disposición 5330 ahora reemplazada por la 6677/10 y el Ministerio de Salud de la Nación dictó la Resolución 1480/11 vigente para la investigación clínica que no es alcanzada por la Disp. 6677/10.

Ésta permitió ordenar y guiar a los sitios de investigación que participan en ensayos clínicos multicéntricos y a aquellos que tienen la capacidad de organizar ensayos farmacológicos propios.

Nuestro país cumple con los principios regulatorios, científicos y éticos exigidos a nivel mundial.