En la menopausia se produce un aumento del desgaste del hueso debido a la deficiencia natural de los estrógenos. Posteriormente, durante la vejez, también disminuye la formación ósea que puede atribuirse a la disminución de la absorción del calcio en el intestino debido a la falta de producción de vitamina D, la cual es indispensable para tal fin.

También puede ocurrir cuando hay un desarrollo pobre de la masa ósea durante la adolescencia, por ejemplo: haber padecido anorexia.