1. ¿Me voy a curar de la artritis reumatoidea?
Una vez que la enfermedad aparece, queda para siempre, porque se lleva en los genes, pero se puede controlar, y cada uno puede llevar una vida prácticamente normal, aunque eso varía según la gravedad de la artritis.

 

2. ¿Si se lleva en los genes, es hereditaria?
No necesariamente si alguien tiene la enfermedad, la va a trasmitir a los hijos. Si bien está en los genes, los padres son dos, y si alguno no tiene artritis, los hijos pueden no tenerla; también puede saltar generaciones, es decir de abuela o bisabuela a nieto o bisnieto; y además se necesitan de los otros factores no genéticos para que la enfermedad se despierte; esto quiere decir que aunque tengamos los genes, si no se activan, nunca vamos a desarrollar la artritis.

 

3. ¿Es contagiosa?
No.

 

4. ¿Son peligrosos los corticoides?
No son peligrosos si se hace un uso guiado por el médico especialista. Hay que vigilar los efectos colaterales o adversos mediante el control clínico y control de análisis en forma periódica para que no aparezca ninguna alteración.

 

5. ¿Puedo comer de todo?
Si, salvo que tenga otra enfermedad que lo impida, como por ejemplo: si tiene presión arterial alta debe comer sin sal; si tiene colesterol o ácido úrico alto debe consumir alimentos con bajo contenido graso o de purinas (que son los que producen ácido úrico).

El consumo de alimentos con calcio (leche, yogurt, crema, quesos) es muy importante, sobre todo si toma corticoides.

 

6. ¿Puedo hacer gimnasia o alguna actividad física?
Si, siempre que pueda; lo recomendable es no realizar actividades de alto impacto (tenis, paddle, fútbol, rugby, etc) y sí hacer actividades en agua (gimnasia, natación, etc).

 

7. ¿Puedo hacer alguna otra terapia alternativa?
Las terapias alternativas pueden ayudar o complementar el tratamiento de base para la artritis, pero no reemplazarlo.

Entre las que se recomiendan está la acupuntura, reiki, yoga. Lo que no se recomienda es la homeopatía, ya que las drogas con la que se hacen los preparados pueden interferir con la medicación de base, empeorando la artritis.